Me voy a limitar a poner en palabras el mensaje de muchos, no algunos, sino ya de muchos que prendieron fuego el teléfono con reclamos. Muchos confundidos ante el dulce engaño de mantener las formas y hacer pelota el contenido. Así que quiero dedicarle muy especialmente a toda la gilada que la viene a caretear, para avisarles que estamos dejando pasar una oportunidad única de capitalizar grandes valores humanos y personas dispuestas a darlo todo por un ideal. No todo dura por siempre y a veces los buenos se van.
Que no se nos escape la tortuga....
Que no se nos escape la tortuga....


